Tres jugadores que Carlos Corberán rechaza rotundamente para el Valencia
La llegada de Carlos Corberán al banquillo del Valencia ha marcado un antes y un después en la planificación deportiva del club. Desde su incorporación, el técnico ha dejado claro que Hugo Guillamón, Sergi Canós y Cenk Özkacar no entran en sus planes para el nuevo proyecto. La presencia de estos tres jugadores en la plantilla se ha convertido en un desafío para la dirección deportiva, que busca liberar espacio salarial y poder acometer nuevos fichajes.
Actualmente, la situación de los tres futbolistas permanece estancada. No existen ofertas formales por ninguno de ellos ni han presentado alternativas concretas para abandonar el club. Dentro del Valencia, se considera que la única solución realista podría ser la rescisión de contrato, especialmente en los casos de Guillamón y Canós.
Guillamón, quien solo tiene un año más de contrato y percibe uno de los salarios más elevados de la plantilla, representa un caso especialmente complicado. Su última renovación contemplaba un aumento progresivo de sueldo, lo que hace inviable su continuidad si no cuenta para el entrenador. Corberán ya le había avisado en el mercado de invierno que buscara una salida, y este verano ha reiterado su postura.
El centrocampista vasco es consciente de la situación y estaría dispuesto a negociar una rebaja en la cantidad que le queda por cobrar, aunque sus demandas todavía no se ajustan a lo que el club puede asumir. Por su parte, Sergi Canós y Cenk Özkacar tienen contratos de mayor duración, lo que complica aún más la resolución de sus casos.
El club explora la posibilidad de cesiones para ambos, pero hasta el momento no se ha producido ningún avance significativo. Canós no ha recibido ofertas serias y podría llegar a desvincularse pronto, mientras que el central turco espera movimientos procedentes de su país, aunque sin mostrar urgencia.
Mientras tanto, el Valencia permanece paralizado en el mercado de fichajes. La salida de estos tres jugadores se considera prioritaria para que Corberán pueda confeccionar una plantilla a su medida y afrontar con garantías la próxima temporada. Por ahora, los futbolistas descartados siguen presentes en el vestuario, pero sin un lugar real en los planes del técnico.




