Laporta arremete contra Florentino tras la victoria polémica del Real Madrid contra el Rayo Vallecano
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, realizó críticas públicas severas al arbitraje en La Liga tras el encuentro entre el Real Madrid y el Rayo Vallecano. El equipo madrileño logró la victoria gracias a un penalti señalado en tiempo de descuento, después de que el árbitro otorgara nueve minutos de alargue sin justificación clara, más allá del marcador igualado en el Bernabéu.
Laporta cuestionó principalmente la duración excesiva del tiempo añadido, aunque también se refirió a la decisión del penalti en términos generales. Manifestó que muchas decisiones arbitrales de este tipo no deberían haberse pitado nunca. Además, señaló que jugadores de ciertos equipos se están habituando a caer dentro del área de forma simulada, conducta que en su opinión merecería sanción con tarjeta amarilla.
El mandatario blaugrana enfatizó que los árbitros pueden decidir según su criterio, pero aclaró que desde la perspectiva de los aficionados existen resoluciones que resultan desproporcionadas. Laporta expresó su sorpresa sobre cómo reaccionaría la televisión oficial del Real Madrid ante una decisión arbitral que beneficiaba a su propio club, especialmente considerando sus críticas habituales.
Un aspecto destacado de su intervención fue la acusación directa contra la televisión oficial del Real Madrid por «explicar cuestiones fuera de contexto» respecto a los árbitros. Laporta sostuvo que ese canal repite constantemente que los colegiados perjudican al equipo blanco. Sugirió que si esa cadena no ha analizado críticamente este caso controvertido, debería hacerlo con la misma rigurosidad con que examina otras situaciones.
Las declaraciones del presidente barcelonista han suscitado debate en medios especializados y círculos arbitrales. Exárbitros y comentaristas han señalado que estas críticas públicas generan un clima de tensión perjudicial para los colegiados. Estos sectores han instado a mayor respeto hacia las decisiones arbitrales y advirtieron sobre las consecuencias de mantener este tipo de presión mediática constante sobre quienes dirigen los encuentros.




