Di Lollo, el defensor de Boca que marca goles y sorprende a todos en la cancha
En el comienzo de este ciclo, Boca mantiene intacta su estrategia ganadora. Los defensores continúan siendo protagonistas en el ataque, tal como sucedió contra Riestra. Lautaro Di Lollo volvió a demostrar por qué es pieza clave en el esquema azul y oro, cambiando su número pero preservando su efectividad ofensiva.
Del dorsal 40 al 2, la transición fue sin perder potencia. Di Lollo se convirtió nuevamente en una amenaza constante en el área contraria y una muralla en defensa. Desde los primeros minutos quedó evidente que las jugadas de pelota detenida serían decisivas y que su conexión con Leandro Paredes volvería a brillar. Su socio perfecto es precisamente Paredes, quien lo nombra cariñosamente «Lollo».
Paredes lo buscó en cuatro ocasiones y Di Lollo ganó cada uno de esos duelos aéreos. En el primer tiempo tuvo una oportunidad muy clara que el arquero rival rechazó de manera desesperada tras un cabezazo desde corta distancia. Dos intentos más se acercaron peligrosamente a los palos, anunciando lo inevitable.
A los treinta y dos minutos de la etapa complementaria, la cuarta fue la vencida. El central se lanzó al área con seguridad, aprovechó un centro preciso de Paredes y cabeceó en el área pequeña para encender la Bombonera. Un gol típico de defensor, típico de este Boca que prevalece.
Su celebración reveló mucho sobre la dupla. El abrazo inmediato con Paredes, el grito desenfrenado, la descarga total de emoción. Esta imagen se repite constantemente y explica el funcionamiento actual del equipo. Di Lollo expresó: «Siempre soñé con esto desde que llegué al club quería vivir momentos así».
Con este tanto, alcanzó su quinto gol en la institución, con un dato relevante: cuatro de ellos ocurrieron en los últimos seis meses y todos de cabeza. El patrón persiste y confirma una tendencia sólida. Durante 2025, Boca ganó fundamentalmente por goles de sus defensores y este año comenzó idénticamente.
Boca había convertido doce tantos de pelota parada y el año arrancó exactamente igual. La receta se mantiene vigente. Ubeda no interfirió en tareas defensivas y Di Lollo junto a Ayrton cumplieron su rol ofensivo nuevamente.
Sin embargo, su desempeño fue integral, no solo por el gol. Defensivamente, su actuación fue magistral. Controló completamente el juego aéreo, superó cada duelo individual sin excepciones. Siempre bien posicionado, rotundo en los enfrentamientos y seguro en sus declaraciones. «Sabemos que vestimos a Boca y debemos conquistar títulos importantes este año», finalizó el defensor número dos.




