Tebas ataca sin piedad a Florentino por intentar destruir el fútbol y olvidar el caso Negreira
La salida de Xabi Alonso del Real Madrid acaparó la atención en el Desayuno Deportivo de Europa Press, desplazando otros temas previstos. Javier Tebas, presidente de LaLiga, asistía al evento donde se abordarían cuestiones sobre distribución televisiva, lucha contra la piratería y partidos en Miami. Sin embargo, la decisión del club blanco cambió completamente el rumbo de la jornada, generando tensión con Florentino Pérez.
Tebas expresó su postura sobre el caso Negreira, subrayando que el procedimiento judicial avanza sin acreditarse compra de árbitros. Señaló que ambas instituciones fueron los primeros en denunciar los pagos al vicepresidente de los árbitros. Según el presidente de LaLiga, ciertos sectores mantienen un relato estratégico para dañar el modelo competitivo actual. Insistió en que culpar a Negreira de decisiones arbitrales recientes carece de fundamento.
Respecto al Barcelona, Tebas valoró su desempeño bajo normas de fair play financiero. Reconoció que los culés adaptaron su política económica a sus ingresos disponibles. La reapertura del Camp Nou funcionó como fuente de ingresos importantes. Destacó que la entidad azulgrana logra ganar ligas y copas sin cumplir completamente la regla 1:1, evidenciando una gestión deportiva sólida pese a las restricciones financieras.
El conflicto entre Florentino y Laporta no le preocupa a Tebas, especialmente si obedece a desacuerdos sobre la Superliga. Considera que este enfrentamiento responde a una estrategia deliberada contra las instituciones del fútbol español. La ruptura entre ambos directivos coincidió con el abandono del Barcelona del proyecto superliguista.
Tebas denunció la filtración de protocolos como forma de coacción institucional. Explicó que el caso Negreira surgió en abril de 2021, pero permanecía silenciado mientras el Barcelona participaba en la Superliga. Cuando el club catalán se retira, emergen nuevos ataques judiciales desde Madrid. Esta táctica, según Tebas, busca destruir LaLiga y su liderazgo, utilizando presión mediática y legal como instrumentos de conflicto.




