El Valencia enfrenta una cuesta arriba inesperada tras el golpe de trece de diecinueve rivales que lo han bloqueado completamente

El Valencia atraviesa una crisis profunda sin capacidad aparente de resolverla. El equipo concluye la primera vuelta en la zona más peligrosa de la tabla, donde ha permanecido durante los últimos dos años. Se encuentra bloqueado, sin mostrar indicios de recuperación. Aunque en varios encuentros desarrolla un fútbol que debería traducirse en más puntos, los detalles lo castigan severamente. Los partidos de élite son determinantes, y siempre aparece una circunstancia que complica los resultados.

La temporada apenas ha dejado tres victorias al Valencia. El club vive envuelto en un ambiente negativo tanto internamente como en el exterior que impide romper este ciclo adverso. Tras diecinueve jornadas disputadas, exactamente la mitad de la competición, existe un patrón preocupante: el equipo ha estado frecuentemente en desventaja en el marcador. Este factor resulta fundamental para entender el fracaso colectivo.

En el estadio de Mestalla, el Valencia experimenta una situación angustiante. Sus últimos tres encuentros domésticos acabaron en empate 1-1 contra Sevilla, Mallorca y Elche. La característica común de estos resultados es que siempre llegó remontando tras ir por debajo. Aunque merecía mejores desenlaces, circunstancias desafortunadas determinan negativamente cada partido. Este patrón de negatividad se ha instalado completamente en el grupo sin que nadie logre eliminarlo.

Esta tendencia de ir rezagado en el marcador ha marcado toda la primera vuelta. Valencia solo ha disfrutado de ventaja ante seis adversarios: Real Sociedad, Getafe, Athletic, Espanyol, Oviedo y Levante. Sin embargo, apenas conquistó tres victorias en esos partidos. El equipo acumló solo 244 minutos en ventaja de los 1.710 reglamentarios jugados. Sorprendentemente, contra Oviedo en casa acumuló 81 minutos adelantado pero perdió 1-2.

La cifra más alarmante refleja que en 13 de las 19 jornadas Valencia fue derrotado en el marcador. Los enfrentamientos incluyen a Osasuna, Barcelona, Girona, Real Madrid, Betis, Sevilla, Mallorca, Celta, Rayo, Atlético y Villarreal. Acumuló 570 minutos persiguiendo el resultado. Frente a Osasuna permanecio 81 minutos por debajo, el máximo de la temporada. La diferencia entre jugar a favor o en contra es abismal, revelando cuán compleja es la realidad del equipo que genera poca confianza y certidumbre mientras continúa sumido en la crisis clasificatoria.

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