Con Ubeda al mando, así comienza Boca su pretemporada en el año de la Libertadores

Con el inicio de 2026, Boca Juniors comienza su búsqueda de la anhelada Séptima Copa Libertadores. La pretemporada arranca en el Centro de Entrenamientos de Ezeiza con protocolos de rutina tras las vacaciones. La mayoría del plantel del 2025 permanece en el club, con pocas salidas. Este nuevo año representa una oportunidad crucial que no puede desperdiciarse.

Claudio Ubeda enfrenta su primer desafío como director técnico en solitario. Confirmado en su cargo hace apenas cinco días, el técnico llega debilitado por las controversias del cierre del torneo anterior, especialmente por la eliminación ante Racing y la polémica salida de Santiago Zeballos. Con contrato hasta junio, tiene seis meses para demostrar su capacidad en la Libertadores.

Varios jugadores clave ven en esta competición su momento de gloria personal. Leo Paredes disputará por primera vez la Copa Libertadores como protagonista principal con la camiseta xeneize, buscando coronarse campeón con Boca de forma determinante. Su llegada al club elevó las expectativas, pero falta el título definitivo que sellaría su legado.

Edinson Cavani también visualiza la Libertadores como su última oportunidad de dejar huella en la institución. El Matador permanecerá en Boca hasta su retiro profesional, después de dos años y medio sin conquistar títulos. Ha expresado su optimismo y confianza en poder levantar la Séptima Libertadores durante este 2026.

Ander Herrera extendió su carrera específicamente por esta competición tras considerar retirarse. El español apenas jugó un partido en la anterior Libertadores. Ahora se prepara para su revancha y busca contribuir decisivamente al logro del título que la gestión directiva aún no ha conseguido en el torneo continental.

Ubeda contará con refuerzos estratégicos, incluyendo al colombiano Marino Hinestroza. Deberá potenciar a Zeballos y Milton Delgado mientras recupera a Alan Velasco y Zenón. El ataque necesita renovarse para encontrar la efectividad que faltó en el cierre de la temporada anterior.

Este año representa un punto de inflexión institucional para Boca Juniors. No es un año ordinario, sino uno en el que se juega mucho deportivamente. El mandato de Román Riquelme también entra en una cuenta regresiva, por lo que la consecución de la Séptima Libertadores trasciende lo meramente deportivo y alcanza dimensiones institucionales profundas.

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